Realicen una primer reunión con el voluntario donde se le explique claramente la misión y los objetivos principales de la organización, se le agradezca las ganas de participar y se elabore su ficha personal, que detalle las preferencias de las actividades a desarrollar, la disponibilidad horaria y los datos de contacto.

Intenten realizar una capacitación inicial para todos los voluntarios que se incorporan al equipo. Esto hará que en el futuro tengan que invertir menos tiempo en supervisar a los voluntarios. La capacitación inicial puede describir más en detalle la misión, los principios y las actividades de su organización, y las actividades que va a tomar el voluntario.

Recuerden hacer que los nuevos miembros se sientan bienvenidos y parte del grupo.

¡Asignen claramente quién realizará seguimiento a los nuevos voluntarios! Esa persona tiene que estar disponible para cualquier consulta que realice el nuevo integrante del equipo.

Para cada actividad que los nuevos voluntarios realicen establezcan cuales son las metas. Cumplir con ellas hará que disfruten más del logro. Cuando no hay metas que representan un desafío, los miembros sienten que la actividad no es importante.